Descripción
Un epicentro de equilibrio y color en gran formato.
En esta imponente obra de 1×1 metros, la artista Teresa Espinosa fusiona la precisión geométrica con una calidez orgánica vibrante. Utilizando una técnica mixta sobre madera, la pieza presenta un mandala central coronado por un trisquel dorado, símbolo de evolución y crecimiento eterno. Los relieves sutiles y la textura palpable de la madera añaden una dimensión arquitectónica que invita a la contemplación táctil.
Es la pieza definitiva para espacios que buscan una fuente de energía positiva y un foco visual que irradie orden y armonía. Una inversión en arte contemporáneo que domina el espacio con elegancia y significado.






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