Descripción
Redefina el concepto de identidad con una pieza que habla sin necesidad de un rostro. Autoretrato: El Cáliz del Silencio y el Fruto del Conocimiento es una obra fascinante donde lo doméstico se vuelve sagrado. A través de una técnica mixta de gran relieve sobre papel de algodón, el artista se despoja de su fisonomía para revelarse a través de sus símbolos más íntimos: la manzana y la taza. Con una paleta de ocres incandescentes y verdes profundos, esta pieza de la colección invita a la pausa y a la reflexión sobre los elementos que realmente nos definen. Una obra de gran fuerza expresiva, perfecta para coronar espacios que celebran la autenticidad y el pensamiento conceptual.
Valor Curatorial:
Esta pieza destaca por su simbolismo por proxy, donde la «naturaleza muerta» funciona como un espejo del alma. El artista emplea una técnica mixta con base acrílica, logrando una textura matérica rugosa en el fondo que evoca la solidez de lo ancestral, contrastando con la ligereza simbólica de los objetos centrales. La manzana, suspendida como un astro, y la taza, representada como un cáliz de contención, crean una tensión vertical que organiza la composición. El soporte de papel de algodón de archivo permite una saturación de color que otorga a la obra una vibración térmica única, situándola en la intersección entre el realismo simbólico y la abstracción matérica contemporánea de la colección.





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